Escrits – Raquel Agruña

Recuerdo el primer día de instituto, mucho miedo, muchos nervios, mucha incertidumbre, pero también ganas, satisfacción por empezar una nueva etapa, intriga. ¿A quién conoceré? ¿Cómo serán los profesores? Una ambivalencia que se apodera de ti, característica de cada etapa, de cada cambio, de cada salto…

Para muchos de nosotros, el instituto representó una etapa inolvidable en nuestras vidas, entre estas paredes conocimos a nuestros amigos, forjamos conocimientos, aprobamos exámenes (también los suspendíamos), aguantábamos castigos y nos quejábamos mucho. Así era nuestro día a día en el Valldemossa.

RaquelAgruña

Como ex alumna y a día de hoy estudiante, creo que no hay nada más satisfactorio que se reconozca el esfuerzo. Muchas veces el trabajo individual de cada alumno queda escondido tras la nota de un examen, pero como decían los psicoanalistas acerca del subconsciente, tan solo vemos la punta del iceberg. Todo el esfuerzo, las horas y sacrificio prestado no lo puede reflejar solamente un número o una palabra.

¿Qué significó y que significa el Premi Mai pues?

Un premio no tan solo a la superación, sino a la constancia, al trabajo diario, a querer ser más, a querer llegar más allá y sobre todo la certeza de que todo esto no cae en saco roto, sino que se tiene en cuenta, se tiene muy muy muy en cuenta.

Gracias Valldemossa, por todos estos años, gracias por hacer que descubriera mi vocación, gracias por la paciencia, por el cariño y por el reconocimiento.

Gracias por contribuir con vuestro granito de arena a ser quien soy hoy.

Raquel Agruña Álvarez